Quizás reciba grandes críticas por esta cítrica, pero es algo que alguien tenía que hacer algún día para haceros caer de la nube en la que Peter Jackson os ha colocado con la versión cinematográfica de la obra maestra de John Ronald Reuel Tolkien (1892-1973).
En primer lugar hablaros de El señor de los anillos: la comunidad del anillo de 2001, quizás la peor con diferencia, aunque comentar que aun así es la única que es superior que el libro en el que está basado (más adelante razonaré esta opinión) siendo la adaptación que a pesar de no captar la esencia total del libro omite partes aburridas y sin sustancia alguna.
La verdad es que no comprendo cómo es posible que la gente idolatre una película en la que lo más notable son sus 178 minutos con dos enanos andando, pues eso es en lo que consiste, estar sentado viendo cómo caminan dos seres de 1,50 de estatura sin ninguna emoción (para eso me bajo al parque a ver caminar a los ancianos que por lo menos puedo esperar un tropiezo para poder reírme un rato).
Lo peor de todo es la versión extendida de 200 minutos de duración, y sólo para ver a esos señores pequeñitos andar durante 22 minutos más ¿¿se puede ser más triste??
Y ahora explicar el porqué de que la adaptación al cine sea mejor que el libro. La razón es que en el libro ya no sólo tienes que soportar un texto interminable donde sólo se ven a dos enanos andando, también tenemos que soportar cánticos insoportables a la vez que interminables. ¿¿Existe una tortura mayor?? Pero no deja de ser una opinión de un simple lector defraudado (también decir que esta es la única flor podrida de la saga de libros de Tolkien).
En segundo lugar opinar sobre la segunda parte de esta tortura, El señor de los añillos: Las dos torres de 2002, estamos hablando de una adaptación más fiel que la primera aunque con las licencias que se permitió el director Peter Jackson (el parecido con el libro es pura coincidencia).
Al igual que la primera, prácticamente consiste en dos hombrecillos caminando, pero en esta ocasión con una tendencia cada vez más homosexual por parte de los dos personajillos, aunque esa tensión sexual entre los dos se ve interrumpida por un ser deforme llamado Gollum (Andy Serkis) que rompe la armonía amorosa intentando que Frodo (Elijah Wood) le pida en matrimonio con el anillo que posee, con lo que Sam (Sean Astin) se muere de celos porque ve que su amor está pasando por momentos duros. Las dos torres es una especie de Brokeback mountain pero de ciencia ficción (decir que esta es mi particular visión de lo que Peter intenta transmitirnos).
Aparte de por la historia de amor, esta parte destaca por grandes y espectaculares batallas que intentan desviarnos de lo obvio, las grandes ganas que tiene Sam de petarle el cacas a Frodo día y noche hasta satisfacer los instintos incontrolables que le poseen.
Si ya costaba tragarse los 179 minutos de duración de la edición normal ni os imagináis lo que me costo ver los 223 minutos de la versión extendida. 44 minutos mas de tortura y tan sólo para salir de dudas si Sam lograba llevar a buen puerto su relación homosexual, pero cual fue mi sorpresa que simplemente se dedican a andar y andar.
En tercer lugar y no por ello mejor, El señor de los anillos: El retorno del rey de 2003 que bajo mi punto de vista la mejor de la saga incluyendo la edición extendida ya que se centra más en la acción a cholón desviando la atención de la ya casi inexistente y tensa historia de amor entre el trío Calatrava destrozada por el tórrido y tormentoso triángulo amoroso comenzado en la película anterior.
Al final Frodo acaba descubriendo que Gollum solo quería la nacionalidad y tener los papeles en regla para tener un trabajo digno, se da cuenta debido a que Gollum es capaz de comerse su dedo con tal de quedarse con el anillo que hará legal su unión (la que está liando zapatero con la legalización de las bodas homosexuales, jejeje).
Podríamos decir que habría sido mejor para la humanidad que el rey no hubiese retornado, quedándose en su casa durmiendo o en su defecto jugando a la play.
Y así termina esta pésima adaptación de la trilogía de Tolkien, que si levantase la cabeza volvería a morir de la rabia causada por la desastrosa dirección de Peter Jackson.
No me quiero ir sin dejar constar, aunque no venga al caso, que a pesar de lo patética que pueda resultar esta trilogía siempre será mejor que la saga Harry Potter que narra la historia de un joven mago al cual le gusta meterse su escoba por el orto mientras hace hechizos, películas solo apta para estómagos duros.
Un saludo a todos.
NOTA media de las tres: 2



