Monstruoso. Monstruosamente aburrida y predecible

Pues sí, por increíble que parezca esta especie de película (me dan escalofríos definirla de esa manera) me ha decepcionado a pesar de las bajas expectativas que tenía de ella. Monstruoso pertenece al patético, y cada vez más abultado, club de cine al que se le podría etiquetar como “Pierda una hora y media de su tiempo, si es que aguanta sin dormirse”. Y es que por mucha tensión que quieran darle con mucho grito, alguna que otra explosión y los rugidos del monstruo, la cinta pasa por nuestros ojos mientras en todo momento nos deja con una indiferencia absoluta.

ZzzzZzzzzzZZZZZZzz…

La película comienza con 20 minutos soporíferos en los que se pretende presentar a los personajes, unos pijos de Nueva York que montan una fiesta de despedida para uno de los protagonistas que se va a Japón. Lo lamentable es que esos 20 minutos son una pérdida total de tiempo en los que no he podido dejar de bostezar. Vale, sí, “presentan” a los personajes. Pero alquien debería haberle comentado al guionista que no vale sólo con “presentarlos”, es necesario que nos muestren algo más de los personajes para que el espectador empatize más tarde con la situación a la que se ven sometidos. Si no pasa lo que pasa, que te importa un carajo lo que les suceda más adelante. Es más, estás deseando todo el metraje que mueran de una vez por todas y dejen sus lloriqueos de mierda.

Una vez en la fiesta empieza el ataque del monstruo y bla, bla, bla. Uno de los protagonistas es el que lleva una vídeo cámara y va grabando todo lo que sucede en la siguiente hora. Cosa que tiene su miga. El tio no deja la dichosa cámara en ningún momento, que dan ganas de darle una tollina en la boca para que espabile y deje la cámarita y huya como si no costara. Pero si no nos quedaríamos sin esta peliculica… Creo que hubiéramos sobrevivido a ello. Dejando esa inconsistencia aparte -¿Qué es lo que sucede entonces?- se preguntarán mis ávidos lectores; pues lo de siempre, justo lo que están pensando y lo más predecible: Una huida de esta gentecilla mientras van cayendo poco a poco pijos del grupito y poco más. Eso sí, el tio que va grabando todo en la cámara lo hace de lujo. Incluso cuando está corriendo por las calles destrozadas de Nueva York, con gente saqueando tiendas y la masa descontrolada y aturdida, él no, él graba perfectamente encuadrando toda la escena que ni Spielberg, vamos. Para rematar, a uno de ellos se le ocurre la genial idea de ir a buscar a su moribunda exnovia que ha quedado atrapada en su apartamento, justo en la vorágine donde se encuentra el monstruo y los militares están dando candela. Es que es tan típico…

En fin, que la única escena destacable es cuando están por los túneles del metro, se les aparecen las arañas esas en la oscuridad y se les abalanzan encima. Poco más tiene. Por lo demás, ni siquiera el constante movimiento de la cámara conseguía mantenerme en tensión. Sólo un poco de mareo. Como he dicho antes, he estado bostezando todo el rato, lo cual para un film de estas características (comercial, palomitero, de entretenimiento, etc.) resulta de lo más mediocre.

Ah, y no, ni siquiera se molestan en comentar nada del origen del monstruo monstruoso, o de sus amigas arácnidas (por llamarlas de alguna manera, digamos) o de por qué al ser mordido por una de ellas “explotas” así por las buenas en unos minutos. O de cómo es que entras en dominio de los militares de los Estados unidos (ahí es nada) y nadie dice que apaguen esa cámara. Nah, demasiado trabajo. Si ni siquiera se ve prácticamente al monstruo. Sólo lo vemos un par de veces a lo lejos y una vez de cerca. Que digo yo, ¿merecía hacer el CGI del monstruo para eso?

Si piensas que va a decepcionarte, te equivocas, va a ser aún peor.

Nota: 3