La habitación de Fermat

Es de agradecer que se intenten probar cosas nuevas en el cine español y no siempre se tire de guerra civil, putas y yonkis; pero después de ver esta película, uno se pregunta si no hubieran estado mejor los guionistas quedándose en su casa y pegándose patadas en la espinilla. Empecé a ver La habitación de Fermat sin ganas, pero la acabé con los ojos adormilados y la baba bajándome por la barbilla.

Tenemos a cuatro matemáticos que han sido capaces de resolver un enigma que alguien anónimo les han mandado por correo. Esto les da derecho a acudir a una reunión de “élite” donde se tratarán temas del copón para frikis matemáticos. Una vez en la habitación, encuentran una PDA con un enigma que deben resolver en un minuto; al no hacerlo, notan como la habitación va encogiéndose. Mientras se plantean quién ha montado todo eso y tienen diálogos más simples que el mecanismo de un botijo, se les van planteando diferentes acertijos matemáticos y si no son capaces de resolverlos en el tiempo estimado, las paredes siguen su curso, con lo que al final pueden morir aplastados.

Sí, recuerda a Cube. Pero al igual que en Cube habían cientos de habitaciones por explorar, aquí nos quedamos con la simpleza de una sola. Cientos de habitaciones contra una sola. Clara representación de película de culto contra peliculilla paupérrima que nadie recordará en un tiempo. Quizá podría salvar los muebles si no estuviera tan cogida por los pelos y los acertijos fueran algo interesantes, pero no, es más, podría resolverlos un niño de primaria. El caso más flagrante es el del principio, la dificultad del mismo es pobrísima. Además llegamos a un final con aspiraciones de sorprender y dejarte con la boca abierta, y lo consigue, pero por los bostezos que a estas alturas no puedes reprimir.

Los actores: Alejo Sauras, Elena Ballesteros, Santi Millán, Lluís Homar y un Federico Luppi testimonial. Vale, sí, correctos como mucho. Pero nada más. Los guionistas y directores son Luis Piedrahita y Rodrigo Sopeña. Piedrahita, hijo, dedícate al humor que al menos ahí algo de gracia tienes.

Un film que promete mucho más de lo que da, acaba decepcionando y te deja con la sensación de haber perdido el tiempo.

Vamos, una película española más.

Nota: 5