El señor M. Night Shyamalan es un genio. Sí, sólo uno como él podría seguir haciendo bodrio tras bodrio y que aún así mucha gente perdiera el culo cada vez que sale una de sus películas. Tiene la innata capacidad de estirar en cintas de más de una hora historias que no dan para más de un corto de diez minutos. Y con “El incidente” lo ha vuelto a hacer.

¿La historia? Ya os digo, simple, pueril e ingenua y con una moralina final que da vergüenza ajena. La película comienza en Nueva York (dónde sinó), más concretamente en Central Park (uh la la) donde la gente comienza a suicidarse sin ningún motivo. Las noticias llegan a un profesor de intituto de Filadelfia que resulta ser Elliot Moore (Mark Wahlberg), nuestro protagonista. Y se preguntarán ustedes, inteligentes lectores: ¿bueno, se refugiará en su casa por lo que pueda pasar? Pues no, se va con su mujer Alma (Zooey Deschanel), un colega de instituto (John Leguizamo) y una cría (no podía faltar la niña de la película) a perderse en medio del bosque. Lógico.
A partir de ahí pues lo predecible. Estamos una hora presenciando cómo vagan de un sitio para otro mientras cada vez va quedando menos gente a su alrededor. Para rematar el asunto, la mujer de nuestro protagonista está con la regla o algo y se comporta de forma estúpida. Es lo que todo el mundo quiere ver, discusiones de pareja mientras van andando por los bosques perdidos de dios. Pero es que encima nos intentan meter un par de escenas con las que supuestamente tenemos que emocionarnos. Ya saben, despedida emotiva, últimas palabras, música triste de piano y violines y vista atrás. A ver, no hace falta dar tantas pistas, sabemos desde prácticamente el principio que ese personaje va a morir. Además, el personaje nos importa un carajo (como todos los de la película, por otra parte), ¿a qué viene intentar ese momento lacrimógeno?
A todo esto con que si las muertes eran producidas por un arma química de terroristas, que si historias del gobierno americano (me abuuurrooooo)… pero no, resulta que las plantas han digievolucionado de la hostia en un momento y son capaces de crear una toxina que se nos mete en el cerebelo y nos deja como depresivos y con ganas de matarnos. Porque claro, el ser humano es muy malo y está acabando con la Tierra, así que las plantas se defienden como pueden, las pobres.
Pues vale. Joder, es que me parece algo tan estúpido… Sólo hubiera faltado que al final todo hubiera sido un sueño… A ver, que se nos quiere concienciar (uuuuuna vez más) de que nos estamos cargando el planeta, ¿pero para decir eso era necesario hacer esta película? Ni de coña. Ya digo, un corto y va que se mata. Mr Shyamalan did it again, no es la primera vez que nos la mete doblada con una historia de mierda tan diluida que no deja sabor a nada. Y para los que esperen giro final de guión, va a ser que no. Que ya estaban cansados de escribir, justo como un servidor.
Nota: 3

