Hacia rutas salvajes

Hace poco vi Hacia rutas salvajes, una película dirigida por Sean Penn que narra la historia real de Christopher McCandless, un americano que con 22 años y después de graduarse en la universidad lo dejó todo para cumplir la gran aventura de su vida. Esta no es otra que vivir alejado de la sociedad de masas y en armonía con la naturaleza. Es decir, a su puta bola y sin importale un carajo nada ni nadie.

Póster Hacia rutas salvajes

Como he leído por ahí, la historia a priori no tiene mucho fuste, pero las casi dos horas a mí se me pasaron como si nada. Se ve cómo el protagonista va evolucionando a medida que conoce a ciertos personajes que se encuentra en su camino, y acaba su viaje donde quería, en Alaska apartado de la civilización y conociendo el verdadero significado de la Felicidad. Una película aparentemente simple, pero con un mensaje subyacente del que todos deberíamos aprender un poco.

Es cierto que en algunos momentos la historia coge un ritmo lento y conocemos a algunos personajes prescindibles (como la chavalita que sale por ahí, muy mona, pero no aporta nada), pero la excelente fotografía (entre otras cosas) suple esas cosicas. Hay momentos en que parece que estás viendo un documental (por los planos de naturaleza, aunque a algunos les recordará a un documental porque se quedarán durmiendo). Los actores en general están bastante correctos, destacando el protagonista (Emile Hirsch), la hippie (Catherine Keener) y el viejuno entrañable (Hal Holbrook), nominado al Oscar por actor secundario.

En fin, tengo claro que a la gran mayoría le resultará aburrida y soporífera; pero a los que, como yo, algún día han pensado en dejarlo todo y perderse por ahí, les hará gozar.

Nota: 8