Crímenes contra la humanidad

Hace un par de semanas volví a ir al cine después de mucho tiempo para ver una película española. Lamentable decisión.

Estoy hablando de Los crímenes de Oxford, una película que no parece española a nivel técnico, aunque hay un detalle que la delata: las escenas con la Watling sudando como una cerda y enseñando esas tetazas que van creciendo con cada nueva película que rueda. ¿Eran necesarias esas escenas? ¿Valen para algo? Es más, ¿qué aporta el personaje de Lenonor Watling en todo el metraje? Nada, a no ser que el fin fuera que todos babeáramos con ella. Si la idea era esa, enhorabuena Álex, objetivo conseguido (guiño, guiño).

Leonor Watling preguntándose qué carajo hace en esta película

Leonor Watling preguntándose qué carajo hace en esta película

Por otro lado está el pequeño Frodo. Menudas caras de inexpresión que tiene el colega durante gran parte de la película, y en las escenas que comparte con las tias ya es pa mear y no echar gota.

Además nos deleitan con unos diálogos aparentemente inteligentísimos entre Frodo y el profesor, con ideacas que deberían sorprendernos, cuando lo que hacen es que nos hundamos de vergüenza en la butaca. Supuestamente dos matemáticos del cagarse hablando pamplinas. Supongo que es lo que tiene bajar el nivel para que la gran masa vaya a ver la película y no se quede con cara de tonto, pero hace que no sea creíble.

En fin, casi dos horas dando vueltas para llegar a un final patético y una cara más de inexpresión interpretativa del señor Elijah Wood.

Lo único a destacar, el apartado técnico y la morena que se sentó cerca de mí a pocas butacas de distancia.

Vaya seis euros gastados más tontos.

Nota: 5