Esta película, basada en el libro del gran Chuck Palahniuk, dirigida por David Fincher y protagonizada por Brad Pitt y Edward Norton, me marcó. No la primera vez que la vi, pero sí en sus sucesivos revisionados, reflexionando tranquilamente sobre el brutal mensaje que lanza a la gente de nuestra edad (25, 30 años). ¿Qué cojones estamos haciendo en esta sociedad? La generación más preparada de la historia tragando mierda como si no costara a costa de la gente en puestos superiores que nos explota y se aprovecha de lo capullos que somos en tanto a que no nos movilizamos para conseguir nuestros derechos… Aparte del hecho de que la mayoría está ahogada por deudas infinitas por ese afán de tener más bienes materiales que el vecino, aunque no los necesite (las cosas que posees acaban poseyéndote a ti), con el consiguiente miedo a replicar a cualquier asunto y verte en la calle viviendo en el cochecito nuevo que compraste para vacilar a los colegas.
Y así estamos, llevamos alrededor de un lustro hablando de sueldos mileuristas como si la dichosa palabrita fuera lo más normal del mundo, es más, la gente da gracias de llegar a cobrar esos mil euros mensuales. Y así sigue la cosa, todo el mundo agachando la cabeza, bajándose los pantalones y abriéndose las nalgas. Aquí nadie protesta ni alza la voz, sólo en los corrillos, pero a la hora de la verdad se mira para otro lado y se siguen echando horas inútiles. ¿Para qué? Luego igualmente te dicen que no hay implicación.
Ojalá todo se viniera abajo y empezáramos de nuevo, pero como sé que eso es imposible, al menos deseo que el pequeño Tyler Durden que todos tenemos dentro se manifestara un poco más a menudo, así seguramente dejarían de tomarnos tanto el pelo. Lástima que cada vez que se escucha una nota discordante en este mundo engrasado con mierda, se le mira mal y se le calla la boca.
Merece la pena visionar esta cinta de vez en cuando para recordarse a uno mismo que no es esclavo de nadie, que si estás hasta los huevos de algo, no tienes que aguantar hasta perder la cordura y acabar odiando todo lo que te rodea. Acaba con ello en cuanto puedas, pon un punto y aparte y continúa haciendo aquello que realmente quieres como de verdad deseas. Yo, que ya he probado alguna vez de esas mieles, os aseguro que la sensación es muy, muy reconfortante.
Y ahora, algunas de las mejores frases:
Lo que posees acabará poseyéndote.
No sois vuestro trabajo, no sois vuestra cuenta corriente, no sois el coche que tenéis, no sois el contenido de vuestra cartera, no sois vuestros pantalones, sois la mierda cantante y danzante del mundo.
La publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos trabajos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos. No hemos sufrido una gran guerra, ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seríamos millonarios, dioses del cine o estrellas del rock, pero no lo seremos y poco a poco nos hemos dado cuenta y estamos, muy, muy cabreados.
Únicamente cuando se pierde todo somos libres para actuar.
Sentía ganas de meterle una bala entre los ojos a cada panda que se negara a follar para salvar su especie. Quería abrir las válvulas de descarga rápida de todos los petroleros y llenar de crudo todas esas bonitas playas que yo jamás conocería. Quería respirar humo.
En fin, de cada escena se puede sacar una frase memorable. Una de mis películas favoritas. Para mí es de 10.
