Hace unos días se publicó este corto de animación con licencia libre Creative Commons (CC); esto quiere decir que puede distribuirse libremente sin coste alguno siempre que se reconozca a los autores. Es la segunda iniciativa de este tipo que se lleva a cabo (la primera fue Elephants Dream), y me parece cojonudo que estas ideas salgan para adelante.
Una de las peculiaridades del proyecto es que está hecho con el programa Blender, un software libre de edición 3D. Así, esta gente que ha hecho Big Buck Bunny ponen a disposición, además del vídeo, un DVD con todos los archivos que han usado para crear el corto: los modelos 3D, texturas, escenarios, scripts de animaciones, tutoriales y algunos extras más. Con lo cual, cualquiera puede hacer uso de esos recursos para montarse su propia historia. Supongo que para gente aficionada a esto de las 3D la cosa debe ser más que interesante.
En cuanto al corto en sí. El guión no es demasiado complicado, unas ardillas haciéndole la vida imposible a un conejo más grande que un armario ropero y cómo el conejico les devuelve la jugada. Tiene alguna cosa graciosilla, pero no es una historia demasiado trabajada. La animación es notable, aunque algunas texturas me parecen un poco de plástico (claro que también me lo parecían las de Hulk) y el césped se ve un poco estático. Parece que me haya parecido una mierda pero no es así. Sólo son puntos que podían haber mejorado para acabar de rematar la faena.
En resumen, no son Pixar, pero teniendo en cuenta el contexto, el resultado es sobresaliente. Son sólo diez minutos, así que os recomiendo que la veáis, es sólo un ratico.
Si os apetece, os aconsejo que leáis esta pequeña crítica con este tema de la banda sonora de fondo. Increíble.
Aquí estoy, escribiendo esto justo cuando acabo de ver La fuente de la vida (The Fountain), y aún sigo con la boca abierta. No creo que haya entendido todo el mejunje de la película, ni siquiera estoy seguro de que haya nada que entender. Y no importa. Es como una poesía en estado puro, qué imágenes más fascinantes, qué sentimiento que transmiten cada uno de los fotogramas. Hacía tiempo que una película no me hacía sentir así.
El amor, la vida, la aceptación última de la muerte; de todo esto podría decir que trata la película, pero me repito: No importa. Ni siquiera el principio lento y desconcertante. Si se tiene la mente abierta y se aguanta a llegar al ecuador de la cinta, las emociones florecerán como es difícil que lo hagan con el cine de nuestro tiempo.
Tenemos como protagonista a Hugh Jackman, que hace un papelón sublime como el investigador que intenta salvar por todos los medios a su mujer del cáncer que está matándola. Esa mujer es una preciosa Rachel Weisz que hace que te enamores de ella por la dulzura que emana.
¿Y el director? Darren Aronofsky. Esta es su tercera película tras Pi y Réquiem por un sueño. Pi no me llegó demasiado y Réquiem la considero una obra maestra, así que no sabía qué me iba a encontrar aquí. Personalmente creo que no sobrepasa a Réquiem, aún estando cerca de ella, claro está que son dos tipos de película muy distintos. Esta no es tan directa y sí algo más compleja y difícil de disfrutar.
Para acabar, una banda sonora sencilla pero arrolladora, te deja los pelos como escarpias y da aún más fuerza si cabe a las imágenes que estamos viendo. Cuando he visto en los créditos quién es el compositor he entendido cómo podía ser tan grande. El creador es el señor Clint Mansell, el mismo de Réquiem por un sueño. Qué bueno es el tio, me deja pasmado la facilidad con la que crea esas melodías simples que tanto llegan al alma.
La amarás o la odiarás, pero esto es cine señores.
Hoy, consultando mis feeds he vuelto a ver este gag de The IT Crowd en el blog de Antiegos. Tremenda parodia de los típicos anuncios anti piratería que tanto por culo dan en cines y DVDs.
Simplemente me queda recomendar esta comedia británica para los que aún no la conozcan. Los protagonistas son dos miembros del departamento de informática de una empresa, así que tiene bastantes toques frikis. Son dos temporadas de 6 capítulos con excelente humor absurdo británico sin llegar a ser ridículo (como la incomprensiblemente alabada Little Britain).
Recomiendo ver Funny Games. Si bien es cierto que esta película es el remake de la original austríaca que yo vi en su día, al menos el director (Michael Haneke, enfermizo como pocos) es el mismo, y por lo que se ve en el tráiler y las declaraciones previas al rodaje, el guión utilizado es idéntico al original, escena por escena.
¿La historia? Unos padres van con su hijo a pasar un idílico fin de semana al chaletazo a orillas del lago (vamos, que pocas perras no tienen), llegan y se van acomodando. Pero entonces aparecen dos chavales, hijos de unos amigos de los vecinos, a saludarlos y a pedirles unos huevos. A partir de ahí la escalada de terror psicológico aumenta hasta niveles escabrosos. Espero que la censura yanki no haya hecho efecto, porque hay alguna que otra escenita que te deja seco.
Yo diría que viérais la original, en esta los chavales no causan ni la mitad de respeto, pero bueno, a falta de pan buenas son tortas. Quizá pueda dar el pego.
Una de esas películas que te dejan con mal cuerpo, te crea desasosiego, te provoca repugnancia, pero con la que gozas cosa rica.
La última noche es una película de Spike Lee que no parece de Spike Lee, pero en la que como es habitual, tenemos a un Edward Norton incomensurable. No voy a hacer la crítica, simplemente explicar un poco de qué va y poner LA ESCENA.
La última noche (25th Hour en inglés) trata sobre el último día de libertad de Monty Brogan (Edward Norton), un traficante de drogas de Nueva York con gran éxito que un día es denunciado por alguien de su entorno y acaba con una sentencia de 7 años en la prisión de Otisville. En esas últimas horas de libertad reflexiona sobre su pasado, su vida, sus amigos y su entorno e intentará reconciliarse consigo mismo antes de entrar en los infiernos.